La crisis del consumo continúa golpeando con fuerza al sector comercial en Formosa. Así lo expresó el presidente de la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas de Formosa (CAPYMEF), Carlos Werlen, durante una entrevista en VLU 88.5, donde trazó un panorama marcado por la caída de ventas, el aumento sostenido de costos y la pérdida del poder adquisitivo.
Werlen explicó que, aunque algunos indicadores oficiales muestran desaceleración de la inflación, las ventas continúan muy por debajo de esos números. “Seguimos manteniendo una brecha del 50% prácticamente entre inflación y ventas”, afirmó al comparar el comportamiento del consumo durante el primer cuatrimestre del año.
Según detalló, mientras la inflación acumulada ronda el 11%, el crecimiento real de ventas apenas llega al 6%, una diferencia que, sostuvo, se repite también en la comparación interanual. “Los precios aumentan, pero no porque haya más consumo. Al contrario: muchas empresas ya no quieren remarcar porque saben que aumentan y venden menos”, señaló.

El dirigente empresario describió además un escenario complejo para distintos rubros, especialmente alimentos y lácteos, donde comienzan a aparecer problemas temporarios de abastecimiento debido a factores climáticos y a la caída en la producción. “Hay menos entrega de leche a las plantas y eso termina impactando en algunos productos”, indicó.
Werlen calificó el contexto económico como “inentendible”, al remarcar que existe un dólar estable pero con precios internos elevados en comparación con países vecinos. “Hoy Argentina está cara en dólares frente a Brasil, Paraguay o Uruguay”, afirmó.
En ese marco, sostuvo que el principal problema sigue siendo la pérdida de capacidad de compra de los salarios. “La gente no llega. Los servicios públicos, el combustible, el transporte y las tarjetas de crédito se llevan gran parte del sueldo”, explicó.
El titular de CAPYMEF aseguró que esa situación se refleja directamente en los hábitos de consumo. “Hoy vemos clientes que vienen dos veces por día y compran solamente lo que necesitan para ese momento”, comentó. Incluso advirtió que productos considerados más “premium”, como quesos especiales o ciertos lácteos, registran una caída marcada en la demanda.
También señaló que restaurantes y comercios gastronómicos atraviesan una fuerte desaceleración. “Los fines de semana hay algo más de movimiento, pero ya no es lo que era antes. Entre semana vemos muchos locales vacíos”, describió.
Werlen cuestionó además la falta de medidas de acompañamiento para las pequeñas y medianas empresas. “Las pymes hoy no están acompañadas en absoluto. El Gobierno mira la macroeconomía y la micro queda librada a su suerte”, sostuvo.
Finalmente, alertó sobre el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo. “Cada pyme que cierra es menos movimiento económico y menos empleo. Si seguimos solamente con ajuste, va a ser muy difícil salir adelante”, concluyó.

