La directora de la Administración de Ingresos Municipales (ADIM) de la Municipalidad de Formosa, Giovanna Díaz Roig, reconoció que mayo se presenta como un mes “muy difícil” para la recaudación local, en medio de una fuerte caída del consumo y una creciente morosidad que golpea tanto a familias como a comerciantes.
En declaraciones a FM VLU 88.5, la funcionaria admitió que el municipio no escapa a la compleja situación económica nacional y aseguró que están buscando mecanismos para sostener el nivel de ingresos sin aumentar la presión tributaria.
“Estamos a mitad de mayo y tenemos que esperar un poquito para saber cómo cerramos el mes, pero es un mes muy, muy difícil”, afirmó Díaz Roig. Además, explicó que los primeros meses del año suelen mostrar mejores niveles de recaudación gracias al pago anual bonificado, pero que el escenario cambia notablemente a partir de mayo.

La titular de ADIM insistió en que el contexto económico obliga a redoblar esfuerzos para sostener los servicios públicos. “Los costos aumentan y los ingresos están siendo muy difíciles de recaudar”, concluyó.
“Hay una morosidad muy grande en todos lados y el municipio sigue esa realidad”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que el objetivo es ayudar al contribuyente a regularizar su situación antes de que las deudas generen mayores intereses o lleguen a instancias judiciales.
La funcionaria detalló que el municipio puso en marcha una campaña de actualización de datos denominada “Te ayudo, te agilizo, te informo”, con operativos móviles que recorren distintos barrios de la ciudad. Actualmente, el trabajo se concentra en el barrio San Martín, donde agentes municipales visitan a vecinos para verificar información vinculada a vehículos, inmuebles y actividades comerciales.
Según explicó, uno de los problemas más frecuentes es la falta de actualización de transferencias de motos o propiedades. “Muchas veces el vecino ya vendió una moto o un inmueble, pero el municipio sigue teniendo esa información y la deuda continúa generándose a su nombre”, señaló.

También advirtió sobre situaciones vinculadas a comercios que dejaron de funcionar pero nunca fueron dados de baja formalmente ante el municipio. Eso provoca que continúen acumulando tasas, multas e intereses.
Díaz Roig aseguró que la gestión municipal intenta mantener facilidades de pago para evitar que la deuda se vuelva impagable. Entre las opciones vigentes mencionó planes de hasta 18 cuotas y convenios con tarjetas bancarias.
Al mismo tiempo, remarcó que el intendente pidió expresamente no avanzar con una mayor presión fiscal sobre los contribuyentes. “El municipio busca que el vecino tome conciencia de la importancia del pago, porque los tributos municipales van directamente a los servicios”, explicó.

