Esta semana el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, anunció la suspensión, a partir del 1 de julio de 2026, del cobro del anticipo impositivo en los controles fiscales en ruta, conocidos popularmente como “Aduana Paralela”.
Esta medida, motivada por la caída de la actividad económica nacional, eliminará el pago a cuenta para el 95% de los contribuyentes, en un esfuerzo por aliviar la carga sobre las pymes locales.
Este polémico sistema tambien es implementado por la la Administración Tributaria Provincial (ATP) en los ingresos de Formosa y cuestionada por la oposición local porque implica un rechazo para el movimiento comercial dentro de la provincia. El peso dentro de la recaudación total en el 2025 el 5,25% del total tributario provincial de $167.417 millones

Los datos de la ATP de Formosa correspondientes al ejercicio 2025, a los que accedió Algo está pasando, revelan que los denominados puestos de control —que sectores del comercio y la economía informal llaman “aduanas paralelas”— recaudaron en conjunto $8.779.043.832, un 47,68% más que los $5.944.724.797 registrados en 2024.
Los puestos de control caminero de Formosa aportaron en 2025 el 5,25% de la recaudación tributaria total provincial, que ascendió a $167.417.673.401. Esos $8.779 millones parecen modestos frente a la magnitud del Impuesto sobre los Ingresos Brutos —el principal tributo provincial, con $142.784 millones y un peso del 85,3% sobre el total— o frente a los $19.746 millones recaudados en concepto de Impuesto de Sellos, que representa el 11,8% del total.
Sin embargo, ese 5,25% no debe leerse como un número menor. En primer lugar, porque creció un 47,68% en un año, una expansión muy por encima del promedio histórico aunque algo por debajo del crecimiento del total provincial (+57,88%), que fue traccionado principalmente por impuestos de base más amplia.
En segundo lugar, porque el impacto de los puestos no se mide solo en lo que recaudan, sino en lo que controlan: en 2025 fiscalizaron 90.728 unidades de transporte con mercaderías destinadas al comercio local, lo que significa que prácticamente toda la cadena de abastecimiento de la provincia pasa por sus filtros.
El Puesto de Control Lucio V. Mansilla, ubicado sobre la Ruta Nacional 81, es el nodo dominante del sistema. En 2025, concentró el 68,05% de los transportes fiscalizados —61.741 unidades— y el 55,41% de toda la recaudación de los puestos camineros, con $4.864.413.674, un salto del 52,33% frente al año anterior. Lo secundó el Puesto Puente Libertad, con el 23,82% de los ingresos de transporte y el 17,18% de la recaudación.

Entre los datos que llaman la atención por su dinamismo se encuentra el Puesto Cañada 12, que multiplicó su recaudación en un 410,50%, pasando de apenas $36.570.543 en 2024 a $186.693.845 en 2025. En igual sentido, el Puesto Ruta 2 registró un incremento del 171,69%, y el Puesto Línea Barilari creció un 82,03%. Estos números sugieren una intensificación de los controles en esas vías de acceso, históricamente menos monitoreadas.
El contraste más llamativo al poner en perspectiva los datos de los puestos frente a los totales provinciales es el comportamiento del canal web de la ATP. Mientras la recaudación total provincial creció 57,88% y la de los puestos lo hizo en 47,68%, la recaudación a través de la página web de la ATP cayó 16,21%, de $312 millones a $261 millones.
En un año en que todos los demás canales crecieron, el digital retrocedió. Esa caída no aparece como relevante en el total, pero señala una tensión entre la modernización tributaria y la persistencia de los controles físicos como el canal preferido —o impuesto— de cumplimiento.
En la administración de Gildo Insfrán hay una contradicción entre las palabras y los hechos: mientras reclaman por la crisis de las pymes por los efectos de la política económica nacional, sube la presión fiscal y la burocracia. Ahora, con lo anunciado por Misiones, pionera en este sistema, reabre la discusión sobre polémica “aduana paralela”.

