La sostenida caída de los recursos nacionales encendió señales de alerta en el gobierno de Formosa. El ministro de Economía, Jorge Oscar Ibáñez, cuestionó el rumbo de la economía nacional y advirtió que la falta de recuperación ya impacta de lleno en las provincias y municipios. “La economía no repunta y golpea a provincias y municipios”, afirmó.
Según datos oficiales, Formosa registró en abril una caída real interanual del 3,3% en las transferencias automáticas de origen nacional, pese a que en términos nominales los envíos alcanzaron los $190.336 millones. Al descontar la inflación estimada del 32,4%, los recursos efectivos muestran una pérdida de poder adquisitivo que se replica en todo el país.
El deterioro se profundiza al observar el acumulado del primer cuatrimestre de 2026. Entre enero y abril, la provincia sufrió una retracción real del 6,2% en comparación con el mismo período del año anterior, ubicándose por encima del promedio nacional de caída, que fue del 5,7%. En términos absolutos, la pérdida asciende a más de $51.700 millones a valores constantes.
Ibáñez remarcó que la baja en la recaudación está directamente vinculada a la caída del consumo. “El dato vuelve a ser claro: la caída del IVA sigue funcionando como termómetro de una economía que no repunta. Si el consumo no se recupera, la recaudación tampoco”, explicó.
En ese sentido, el informe señala que los recursos coparticipables —que representan el 91% de las transferencias automáticas— cayeron un 3,6% real interanual en abril a nivel nacional. La merma se explica principalmente por la baja del IVA (-3,3%), la caída del impuesto a las Ganancias y el fuerte desplome de los impuestos internos (-20,7%).
Para el titular de la cartera económica, esta situación trasciende lo técnico y tiene consecuencias concretas. “Cuando caen estos fondos, se resiente la capacidad de las provincias para sostener servicios, inversión y políticas sociales. También se tensiona la situación de los municipios, que dependen de la asistencia provincial”, sostuvo.
A pesar del contexto adverso, el funcionario aseguró que Formosa mantiene una política de equilibrio fiscal, aunque reconoció la creciente dificultad. “Administrar con menos recursos en un escenario social complejo exige redoblar esfuerzos y priorizar el gasto”, indicó.
En este contexto, Formosa vuelve a posicionarse entre las provincias más afectadas del NEA, en un esquema de fuerte dependencia de los recursos nacionales. La combinación de menor actividad económica, caída del consumo y retracción de impuestos coparticipables configura un panorama de creciente presión sobre las finanzas públicas.
“La economía real necesita reactivación. De lo contrario, el ajuste termina trasladándose a las provincias, a los municipios y finalmente a la gente”, concluyó Ibáñez.

