Juan Carlos Atencia juró y asumió como ministro de Desarrollo Humano de Formosa frente al gobernador Gildo Insfrán y eligió los micrófonos de Algo Está Pasando, por VLU FM 88.5, para dar sus primeras definiciones. Fue directo desde el arranque: “Los cambios de gestión no significan cambios de rumbo”. Reconoció la gestión de su antecesor, el doctor Aníbal Gómez, y aclaró que no llega a modificar lo construido. “Lo que está bien hecho se va a continuar“, afirmó.
“No vengo a cambiar absolutamente nada de lo que está bien hecho“, sostuvo Atencia, quien además aclaró que ya formaba parte del equipo de la cartera antes de asumir.
El flamante titular de la cartera sanitaria se desempeñaba como funcionario en el Laboratorio de Vigilancia y docente en la UPLaB y UNaF.
La continuidad, sin embargo, no implica quietud. El ministro habló de “mejora continua” como la esencia del modelo formoseño y aseguró que el objetivo es “llevar lo bien hecho a niveles superiores”.
Sobre el contexto nacional y su impacto en los sectores más vulnerables de la provincia, no esquivó el tema: “Sacar medicamentos, no proveer medicamentos a nuestra gente que tiene un problema de vulnerabilidad lleva a que pierdan sensibilidad en las necesidades básicas de las personas“. En ese marco, confirmó que la provincia seguirá siendo el sostén del PAMI cuando el organismo no llegue. “El soporte siempre fue la provincia“, dijo.

Consultado sobre la falta de médicos especialistas en el interior, Atencia reconoció la situación sin rodeos: “Siempre vamos a tener una ligera desventaja en lo que es profesionales porque la salud pública es infinita y las necesidades son infinitas“. Aclaró que no es una novedad y que ya venía siendo trabajada por la gestión anterior.
Sobre su designación, fue escueto: “Las decisiones surgen desde Casa de Gobierno, desde el gobernador. El doctor Insfrán es quien toma las decisiones y maneja los rumbos de nuestra provincia“.
Al cierre de la entrevista, cuando se le deseó éxito en la gestión, frenó: “No es una cuestión de éxito mío. Yo vengo a trabajar para la gente, no vengo a tener éxito“. Y remató con la frase que resumió el tono de toda la charla: “Yo no voy a ocultar absolutamente nada, no me voy a ocultar. Soy un ser humano, me puedo equivocar, y seguramente me voy a equivocar. Pero el margen de error que tenemos en salud es casi nulo, porque estamos tratando con seres humanos”.

