Con más de una hora de discurso, el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, abrió el domingo las sesiones ordinarias de la Legislatura provincial. Reclamó al gobierno de Javier Milei la transferencia de 400 mil millones de pesos, elogió la gestión propia y cuestionó a la oposición libertaria local. Pero para la diputada radical Carla Zaiser, el mensaje tuvo un único mensaje de fondo: nada va a cambiar.
“Piensan mantener el modelo formoseño, que empuja a los formoseños a irse de la provincia“, sintetizó Zaiser en diálogo con VLU FM 88.5. La legisladora, que representa al interior provincial, señaló que el discurso de Insfrán careció de toda autocrítica y que la realidad que describió el gobernador desde el estrado tiene poco que ver con la que se vive fuera de la capital.
Uno de los ejes más duros de la entrevista fue la situación sanitaria del interior formoseño. Zaiser fue categórica: los hospitales no tienen ni personal ni insumos, y la atención en salud mental directamente no existe.
“Quiero que recorran los hospitales del interior. No hay recursos humanos, no hay recursos materiales. No hay atención a la salud mental”, afirmó la diputada, y puso como ejemplo doloroso el suicidio reciente de una joven integrante de la fuerza policial. “Son tipos de políticas que venimos pidiendo que se revisen y que se haga algo, que dejen de mirar para el costado”, reclamó.

La contradicción, según Zaiser, es mayúscula: mientras Insfrán “habló maravillas del sistema de salud” ante la Legislatura, en el interior provincial una emergencia médica puede volverse fatal antes de que llegue la ambulancia. “Cuando alguien se enferma, a veces la ambulancia no tiene combustible”, denunció con crudeza.
Rutas destruidas
El estado de la red vial provincial fue el segundo gran reclamo de la legisladora. Zaiser recordó que el oficialismo presentó un recurso de amparo por el abandono de las rutas nacionales, pero guardó silencio absoluto sobre el estado de los caminos provinciales, que describió como “totalmente deteriorados”.
“El gobernador está muy lejos de la realidad. Nunca lo vamos a ver recorriendo las rutas, porque sería poner en riesgo su propia vida“, afirmó. Las consecuencias son directas y cotidianas: enfermos trasladados a la capital en ambulancias que rebotan sobre asfalto roto, productores que no pueden sacar su mercadería, y comunidades del interior cada vez más aisladas.
“Viene un enfermo saltando por el techo con la ruta del modelo formoseño“, graficó la diputada, en una imagen que resume la distancia entre el relato oficial y la experiencia de quien vive en el interior de la provincia.
Más allá de la salud y las rutas, Zaiser trazó un diagnóstico estructural: el “modelo formoseño” que Insfrán reivindicó en su discurso no produce desarrollo, produce dependencia. Los municipios del interior sobreviven con fondos de coparticipación que apenas alcanzan para pagar sueldos, sin margen para obras ni servicios. La política productiva, dijo, se reduce a programas de asistencia mínima —semillas, el plan Nutrifor— sin acceso a mercados ni crédito para crecer.
“No hay forma de poder desarrollarte si no dependés específicamente del Estado y del gobierno provincial“, sostuvo. Y esa dependencia, agregó, tiene una consecuencia directa: los formoseños que pueden, se van.
Consultada sobre el párrafo del discurso donde Insfrán apuntó contra la oposición libertaria, Zaiser aclaró que ese saco no le corresponde al bloque radical. “Nosotros venimos reclamando al gobernador hace muchísimo tiempo, inclusive antes de la gestión libertaria“, respondió, y destacó que cada crítica de su bloque viene acompañada de una propuesta concreta. “Detrás de una queja siempre hay una alternativa también“, cerró.

