La polémica por el proyecto de intervención federal a Formosa sumó un nuevo capítulo con un fuerte cruce público entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y el senador formoseño Francisco Paoltroni, luego de la controversia generada por el traslado de la presentación desde el Salón Azul del Senado hacia una sala del edificio anexo.
Todo comenzó cuando un usuario en X consultó sobre la iniciativa impulsada por Paoltroni y preguntó si el oficialismo contaba con los votos necesarios para avanzar con la intervención federal. Allí intervino Villarruel con una respuesta contundente: “Nadie acompaña su proyecto. Es solo una campaña de difamación para congraciarse con la hermana”, en alusión a Karina Milei.
La vicepresidenta volvió así a tomar distancia del planteo del senador formoseño y dejó en evidencia la tensión interna que rodea a la iniciativa, que además generó malestar en el Senado luego de que la actividad fuera corrida del histórico Salón Azul horas antes de comenzar.

Paoltroni respondió directamente a Villarruel y apuntó contra el gobernador Gildo Insfrán y el senador José Mayans. “Nos comunicaron tres horas antes del evento que nos sacaban el Salón Azul, por pedido expreso de Insfrán y Mayans, a pesar de que el uso del espacio había sido confirmado oficialmente por mail días atrás”, aseguró.
El legislador sostuvo además que el salón “quedó vacío” y que el traslado tuvo como único objetivo “impedir que el encuentro se realizara en el Palacio, donde hay una mayor circulación de senadores para que puedan escuchar las atrocidades del régimen de Insfrán”.
Durante la presentación del proyecto, realizada finalmente en una sala de conferencias del edificio anexo, expusieron dirigentes y referentes que cuestionaron el modelo político formoseño. Según Paoltroni, allí se habló sobre “las reelecciones indefinidas, la ley de lemas, las burlas a la Constitución Nacional, la desobediencia al fallo de la Corte Suprema, las violaciones a los derechos humanos, la violencia institucional, el abuso de poder, la justicia dependiente del Ejecutivo y la inexistencia de la propiedad privada”.
El nuevo cruce se suma al enfrentamiento que Villarruel ya había mantenido con la ex diputada provincial Gabriela Neme, quien había acusado a la vicepresidenta de ceder a las presiones del oficialismo formoseño para desplazar la actividad del Senado. Villarruel rechazó esas acusaciones y negó cualquier acuerdo con Insfrán o Mayans.
Mientras tanto, el proyecto de intervención federal continúa sin respaldo visible dentro del Congreso, aunque Paoltroni insiste en instalar el debate sobre la situación institucional de Formosa y redobla sus críticas al gobierno provincial.

