El movimiento de cuatro aviones durante la noche en Formosa respondió a un operativo de donación y ablación multiorgánica que permitirá ayudar a siete personas. Los equipos médicos intervinieron tras el fallecimiento de una joven que había sufrido un siniestro vial, según explicó el coordinador provincial del CUCAIFOR, Guido Granberg, en una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5.
El profesional precisó que lo inédito para la provincia es la cantidad de receptores a partir de una misma donante. Recordó que ya se habían realizado ablaciones con la participación de dos o tres equipos de otros centros médicos. Pero, consultado sobre si antes habían alcanzado a siete receptores con un solo procedimiento, respondió: “No, esta es la primera vez”.

Un equipo del Hospital Italiano de Buenos Aires llegó para realizar la ablación y el traslado del corazón; otro de la Fundación Favaloro, para los pulmones; y profesionales del Hospital Garrahan, para el hígado. También participó el equipo de trasplante renopancreático y se realizó la ablación de tejido de córneas.
Granberg confirmó que el trasplante renopancreático se concretó en el Hospital de Alta Complejidad de Formosa, después de la ablación. Al momento de la entrevista, las tareas vinculadas con el operativo todavía continuaban. “Seguimos todavía”, señaló.
El proceso comenzó en la terapia intensiva del Hospital Central, cuando los médicos convocaron al CUCAIFOR para evaluar a la paciente. Allí se avanzó con el diagnóstico y la certificación de la muerte encefálica, es decir, el fallecimiento bajo criterios neurológicos. Posteriormente, fue trasladada al Hospital de Alta Complejidad para continuar el procedimiento.
Una vez certificado el fallecimiento, los profesionales evaluaron el estado de los órganos y descartaron contraindicaciones médicas para la donación. Luego se incorporó el caso al registro nacional y se realizó la distribución de los órganos, lo que permitió coordinar la llegada de los equipos de ablación y los traslados.
Como la muerte se produjo a raíz de un siniestro vial, fue necesaria la intervención de la Justicia y la autorización del juez para avanzar. Granberg destacó la colaboración del Ministerio de Desarrollo Humano en esa instancia y el trabajo de médicos, personal de laboratorio, diagnóstico por imágenes, terapia intensiva, camilleros y policías. “Se trabaja todo el hospital para poder alcanzar estos resultados”, sostuvo.
La familia recibió acompañamiento del equipo de Calidad de Vida del hospital, que brindó asistencia profesional para afrontar el duelo. Sobre el inicio del proceso de donación, Granberg explicó que la paciente no había manifestado una voluntad negativa. “Se hizo la comunicación familiar y tras eso pudimos iniciar el proceso”, indicó.
El coordinador remarcó que la pérdida de la joven constituye una tragedia, más allá de las oportunidades que abre la donación para otros pacientes. “La donación es un acto voluntario, es la máxima expresión de altruismo”, expresó, y llamó a pensar en quienes dependen de un trasplante: “Necesitamos una sociedad que entienda esto, que acompañe esto, que apoye”.
