En medio de un escenario climático adverso que afecta a distintas zonas de la provincia, la ministra de la Comunidad, Gloria Giménez, reconoció que la situación generada por las intensas lluvias es “compleja” en toda la provincia, aunque su presencia territorial se limitó a la localidad de Las Lomitas, en el centro del territorio formoseño.
La funcionaria se trasladó hasta esa ciudad —donde gobierna el intendente Pablo Basualdo, referente de un espacio no alineado al peronismo provincial e integrante de La Libertad Avanza junto al diputado nacional Atilio Basualdo— para encabezar un operativo del Comando de Emergencia conformado por distintas áreas del Ejecutivo provincial.
Desde allí, y en declaraciones oficiales, Giménez aseguró que el Gobierno interviene “ante la ausencia y el abandono de la gestión municipal”, en respuesta a un pedido canalizado por el concejal Jorge Martínez Meza y sectores vinculados a la estructura justicialista local. En ese contexto, destacó el despliegue de asistencia y subrayó que la administración provincial “está presente todos los días”.
Sin embargo, el foco exclusivo en Las Lomitas contrasta con la situación crítica que atraviesan otras comunidades del interior formoseño, donde las consecuencias del temporal se profundizan sin respuestas visibles en el territorio.
En la zona de El Cogoik, por ejemplo, pobladores permanecen aislados desde hace más de dos semanas debido al corte de un puente, lo que impide el acceso de asistencia y complica el abastecimiento básico. Un panorama similar se registra en Boedo, donde la falta de caminos transitables mantiene incomunicada a la población.

A su vez, en Bartolomé de las Casas y Estanislao del Campo, comunidades originarias sostienen cortes de ruta nacional 81 en reclamo de ayuda urgente, denunciando demoras en la llegada de recursos y asistencia oficial. En
En tanto, los intendentes alineados al gildismo tuvieron que soportar casi en soledad las primeras horas de las importantes lluvias, aunque en silencio, para ver llegar después a Vialidad Nacional y el ministerio de la Comunidad, con parte de su equipo, 4 días más tarde.
Hasta la Gendermaría Nacional con personal de la Sección “Espinillo” del Escuadrón 16 “Clorinda” fue desplegado hacia las zonas más críticas, logrando asistir a 20 familias.
El gobierno provincial ha utilizado políticamente el impacto de las lluvias y con la instalación de un “gobierno paralelo” para frenar a los Basualdo, con la figura del vicegobernador Eber Solís y dirigentes locales como Martínez Meza, lo que profundiza la disputa institucional en medio de la emergencia.
Si bien la ministra reconoció que el fenómeno climático —asociado al avance de El Niño— afecta a gran parte del territorio provincial, con registros de lluvias que superan los 200 milímetros en algunas localidades, y advirtió que podría extenderse por al menos tres meses más, la concentración de esfuerzos en un distrito puntual abre interrogantes sobre el alcance real de la asistencia.
Mientras tanto, localidades como Comandante Fontana, General Belgrano, Siete Palmas y Buena Vista también registran impactos por las precipitaciones, en un contexto donde la demanda social crece al ritmo de la emergencia y las respuestas oficiales son observadas con atención por las comunidades afectadas. La ministra solo fue a Las Lomitas y parte de su

