El Concejo Deliberante de Clorinda aprobó una modificación a la normativa municipal de tránsito que endurece las sanciones contra las motocicletas que circulen con escapes adulterados o modificados, los denominados “libres”, y provoquen niveles de ruido superiores a los permitidos.
La iniciativa fue enviada por el Departamento Ejecutivo Municipal, encabezado por el intendente Ariel Caniza, y recibió el acompañamiento unánime de los nueve concejales. Así lo confirmó el concejal justicialista Oscar Virgona durante una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5.
La principal modificación es que, además de la multa y la retención del vehículo, ahora podrá decomisarse definitivamente el caño de escape adulterado.

“Lo que hicimos es más concretamente autorizar el decomiso del caño de escape”, explicó Virgona. El procedimiento contempla la retención de la motocicleta, el retiro del escape en infracción y la posterior restitución del vehículo una vez colocado un sistema original o debidamente homologado.
Hasta ahora, los controles terminaban con multas y la obligación de reemplazar el escape, pero el elemento adulterado era devuelto a su propietario. Según explicó el concejal, esto provocaba que muchos motociclistas volvieran a colocarlo inmediatamente después.
“La mayoría reincidía, salían de las oficinas de la Policía y volvían a colocar el caño de escape”, señaló.
Multa, decomiso y destrucción
La nueva ordenanza busca cerrar esa posibilidad. Una vez cumplido el procedimiento administrativo y garantizado el derecho de defensa del infractor, el escape decomisado no será devuelto y podrá ser destruido.

“La multa va a continuar. Es multa más el decomiso del caño de escape”, precisó Virgona. Sobre el destino de las piezas retenidas, indicó que, una vez concluido el procedimiento correspondiente, “se ordena la destrucción”.
La normativa también busca otorgar un marco jurídico más preciso a la Policía provincial, los inspectores municipales de tránsito y el Tribunal de Faltas para intervenir ante estas situaciones. “Que todos tengan una norma, una herramienta jurídica bien clara y bien concreta de cómo actuar”, resumió el edil.
Virgona explicó que detrás de la medida existe además un reclamo relacionado con el impacto de las explosiones y los ruidos extremos sobre vecinos y, particularmente, sobre niños y personas con trastorno del espectro autista.
El proyecto llegó al Concejo desde el Ejecutivo municipal y obtuvo respaldo de todos los bloques. “Había un reclamo muy grande en la sociedad”, afirmó Virgona, quien relató que padres de niños afectados por estos ruidos reclamaban que la medida fuera aprobada rápidamente.
Con la nueva ordenanza, Clorinda pasa de multar y exigir el reemplazo del escape a retirar definitivamente de circulación el elemento adulterado, apuntando especialmente contra la reincidencia que había reducido la efectividad de los controles.

