El ex senador nacional Luis Naidenoff asumió formalmente como auditor general de la Nación tras prestar juramento ante el Senado y tomar posesión del cargo en la propia sede del organismo.
En diálogo con VLU 88.5, el dirigente radical formoseño celebró la normalización institucional de la Auditoría General de la Nación (AGN), que —según advirtió— estuvo prácticamente dos años funcionando sin la composición completa de su cuerpo colegiado.
“Tanto la Cámara de Diputados como el Senado no cumplían con el mandato constitucional de completar la nómina de auditores“, señaló Naidenoff, y explicó que recién ahora el organismo podrá ejercer plenamente sus funciones de control externo del sector público nacional.
“Es el organismo que tiene bajo su paraguas analizar en qué se gasta la plata de la Administración Pública Nacional“, precisó. Bajo esa órbita caen ministerios, organismos descentralizados, entes autárquicos, ejecución de obras, licitaciones y también las universidades nacionales, que en los últimos tiempos generaron debates sobre su control presupuestario.

Sin embargo, aclaró los límites del organismo ante versiones que circularon en redes sociales. “La AGN no controla la provincia de Formosa directamente“, dijo Naidenoff y precisó que solo puede auditar jurisdicciones provinciales cuando existen fondos fiduciarios integrados con partidas nacionales, y siempre dentro del plan anual que define el Congreso a través de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas.
Radical, rojo
“Yo soy radical, no, no, no”, respondió Naidenoff sobre la grieta interna que divide hoy al radicalismo entre los llamados “rojos” —más opositores al gobierno de Javier Milei— y los “violetas” —más cercanos a La Libertad Avanza—.
Para el nuevo auditor, esa discusión de etiquetas distrae del verdadero desafío que enfrenta el partido centenario. “El desafío del radicalismo no pasa por ser más violeta o más rojo, sino por recuperar una propia identidad, recuperar un partido que tenga una visión de mediano y largo plazo y que genere credibilidad y expectativa en la gente”, señaló. Y fue autocrítico: “Tenemos que preguntarnos qué nos pasó por alejarnos de la propia sociedad.”

La intervención a Formosa: ni anhelo ni expresión de deseo
Sin embargo, el nuevo auditor no esquivó el tema de fondo. Consultado sobre los pedidos de intervención federal a Formosa que impulsan los legisladores de La Libertad Avanza por la provincia, Naidenoff fue cauteloso pero directo. “No creo que se trate de anhelos o expresiones de deseos. Tienen que ver con planteos en función de atropellos y abusos que se han dado a lo largo de los años“, sostuvo.
El ex senador puso el foco en la resolución pendiente de la Corte Suprema de Justicia sobre la cláusula transitoria vinculada a la reforma de la Constitución provincial y la reelección indefinida del gobernador Gildo Insfrán.
Calificó ese fallo como “histórico” y destacó que fue producto del trabajo del bloque radical en la provincia, encabezado por la diputada Agostina Vilari. “Hay que esperar cómo resuelve la Corte esa cláusula transitoria. Me parece definitorio“, afirmó.
Aun así, no dejó dudas sobre su diagnóstico político: “Es necesaria una normalización institucional en la provincia. No podemos naturalizar la imposición de mayorías automáticas de manera permanente, porque eso te lleva a todo tipo de atropellos y abusos.” Y trazó un balance económico demoledor: “Somos la provincia que menos exporta en Argentina, no hay inversión del sector privado. Estamos con prácticas más cercanas al siglo XIX que al siglo XXI, y eso tiene un costo muy alto para la sociedad formoseña.”
Con su incorporación, la AGN queda por primera vez en dos años con su cuerpo plenamente integrado y en condiciones de retomar el control externo del gasto del Estado nacional de forma colegiada, con representación de todas las fuerzas políticas con presencia en el Congreso.

