Un contribuyente formoseño que ya había presentado su declaración jurada y quería cancelar una deuda se encontraba el martes con el mismo problema por dos vías. Los sistemas de la Administración Tributaria Provincial (ATP) no le permitía generar la boleta de pago y, si iba a una oficina, el personal tampoco podía emitirla. Así lo explicó la contadora pública Analía Álvarez, del Estudio Álvarez, en diálogo con Algo está pasando, por VLU FM 88.5.
El ataque a la infraestructura informática del Gobierno de Formosa ocurrió durante la madrugada del sábado 31 de octubre. La administración de Gildo Insfrán lo comunicó 15 horas después y anunció la suspensión preventiva de los servicios digitales.
El lunes volvió a estar disponible la página oficial de la Provincia, pero esa recuperación no alcanzó al sistema tributario. «La página de la ATP de la provincia de Formosa no está funcionando hoy martes», precisó Álvarez. Algo está pasando

Generando intereses
Álvarez explicó que la dificultad más inmediata era la de quienes ya habían declarado el impuesto y tenían pendiente el pago. Mientras el sistema les impedía obtener la boleta para cancelar la deuda, según advirtió, seguían corriendo los intereses resarcitorios. También señaló que había expedientes con plazos en curso que los contribuyentes no podían atender.
En los estudios contables, la caída impedía preparar declaraciones juradas y liquidar obligaciones vinculadas con Ingresos Brutos, el impuesto de sellos y los aportes de empleadores al régimen de pensiones sociales.
Álvarez contó que su estudio trabajó el lunes, pese al asueto administrativo, pero no pudo completar ninguna gestión en el portal. Con el calendario de vencimientos en marcha, cada día sin sistema dejaba menos tiempo para procesar el trabajo acumulado.
Trámites presenciales
La contadora dio un ejemplo de cómo la caída afectaba a los proveedores del Estado. Para que una orden de provisión siguiera su curso en Contaduría o Tesorería, había que sellarla. Sin acceso al sistema, el personal de la ATP tampoco podía emitir en ventanilla la boleta del impuesto de sellos ni iniciar el trámite. La dificultad, señaló, se repetía tanto en la sede de la calle Ayacucho como en la de Rivadavia.
Álvarez también mencionó el caso de empresas que esperaban cobrar expedientes ya autorizados y necesitaban esos fondos para afrontar sus propias obligaciones. Al momento de la entrevista, todavía aguardaban la acreditación. «No podemos hacer absolutamente nada, está todo paralizado», resumió la contadora sobre las gestiones ante la ATP.

