La sesión del Senado de la Nación dejó este miércoles una escena política incómoda para el senador por Formosa, Francisco Paoltroni. El legislador solicitó el tratamiento sobre tablas de su proyecto de intervención federal a Formosa, pero la iniciativa quedó rápidamente aislada y obligó incluso a la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, a manifestar el rechazo de su sector político.
Aprovechando el debate previo sobre cuestiones institucionales, Paoltroni presentó una moción para que el Senado analizara de inmediato su proyecto de intervención de la provincia gobernada por Gildo Insfrán.
Durante su exposición, sostuvo que en Formosa existe una situación de “gravedad institucional” y afirmó que el gobernador desobedeció un fallo de la Corte Suprema relacionado con la reelección indefinida.

“Mi provincia no puede esperar un solo día más. Como este tirano ya desobedeció el fallo de la Corte Suprema, la última instancia que queda le corresponde a este Congreso de la Nación”, expresó.
Además, desafió a los legisladores a definir posiciones al sostener que la votación permitiría saber “quiénes están en defensa de la Constitución Nacional y quiénes están en defensa del tirano de Gildo Insfrán“.
Sin embargo, la iniciativa encontró una rápida respuesta del jefe del bloque de Unión por la Patria, José Mayans, quien rechazó de plano el planteo y defendió la situación institucional de la provincia.
El senador formoseño aseguró que no existen las causales constitucionales para una intervención federal y reivindicó la gestión provincial en materia de educación, salud, seguridad y equilibrio fiscal.

“Esto es una aberración jurídica“, afirmó Mayans, quien además calificó la propuesta como una medida “payasesca” y acusó a Paoltroni de utilizar el tema con fines políticos.
Mayans también recordó que el actual senador obtuvo su banca impulsado por el arrastre electoral de Javier Milei y cuestionó su desempeño electoral propio en la provincia.
Pero el momento más llamativo llegó cuando tomó la palabra Patricia Bullrich. Lejos de respaldar el pedido de su aliado político, la senadora marcó distancia y anticipó que no acompañaría el tratamiento sobre tablas.
“Consideramos que un pedido de tratamiento de un proyecto de esta magnitud sobre tablas es algo que no corresponde“, sostuvo.

Bullrich reconoció que existen problemas institucionales en Formosa y afirmó que deben cumplirse los fallos de la Corte Suprema, pero remarcó que una intervención federal constituye una decisión de extrema gravedad institucional que no puede resolverse sin un análisis previo.
“Lo acompañamos en toda circunstancia, pero institucionalmente no vamos a acompañar este pedido sobre tablas“, concluyó.
Las declaraciones dejaron expuesta la falta de respaldo político que tenía la iniciativa dentro del propio espacio que integra Paoltroni, ya que fue la propia Bullrich quien terminó frenando públicamente el intento del senador.
Paoltroni intento apelar a la retorica “Gildo si o no” para marcar la línea entre los defensores de la institución y los que protegen al gobernador formoseño, pero solo consiguió exponer y poner colorada a su jefa de bloque.
Posteriormente intervino el senador por Corrientes, Eduardo Vischi, quien consideró que el proyecto debería ser analizado en la Comisión de Asuntos Constitucionales y planteó la necesidad de discutir formalmente la propuesta antes de emitir una opinión definitiva.

Ante ese escenario y luego de escuchar también a las autoridades de la Cámara, Paoltroni optó por retirar el pedido de tratamiento sobre tablas y aceptó que el proyecto continúe su recorrido parlamentario en comisión.
Antes de cerrar el debate, la presidenta del Senado y vicepresidenta, Victoria Villarruel también realizó una aclaración dirigida al legislador formoseño y señaló que hasta el momento ningún senador había acompañado formalmente la iniciativa de intervención federal.
De esta manera, el intento de instalar el debate en el recinto terminó sin votación y dejó una postal política incómoda para Paoltroni: su proyecto no consiguió adhesiones y fue rechazado públicamente por quienes debían ser sus principales aliados.

