El Senado de la Nación aprobó este jueves la designación del abogado formoseño Daniel Gerardo Cacace como nuevo integrante del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Formosa, una decisión que representa un revés para el gildismo en una estructura judicial donde históricamente buscó mantener influencia sobre los cargos estratégicos.
La aprobación se produjo durante una sesión en la que la Cámara Alta otorgó acuerdo a 74 pliegos para distintos cargos judiciales en todo el país. En el caso de Formosa, el nombramiento de Cacace fue impulsado por el Gobierno nacional y contó con el respaldo político de Eduardo “Lule” Menem, dejando fuera de carrera a la postulante identificada con el oficialismo provincial.
La designación cobra especial relevancia porque se trata de un cargo dentro del Tribunal Oral en lo Criminal Federal, un organismo clave para el juzgamiento de delitos complejos como narcotráfico, contrabando, lavado de activos y otras causas de competencia federal.
Durante su presentación ante la Comisión de Acuerdos del Senado, realizada en mayo, Cacace destacó la importancia institucional del tribunal y señaló que desde diciembre de 2025 se aplica en Formosa el nuevo Código Procesal Penal Federal. También remarcó el papel del juez como garante de las garantías constitucionales dentro del sistema acusatorio y la necesidad de adoptar decisiones independientes, fundadas y debidamente justificadas.
Con su incorporación, el tribunal quedará integrado por Eduardo Ariel Belforte, quien ejerce la presidencia del cuerpo, Rubén David Quiñones y el propio Cacace. El cargo permanecía vacante y era ocupado de manera provisoria por la jueza subrogante María Delfina Denogens.
Un cambio en el mapa judicial
La llegada de Cacace es interpretada como una modificación del equilibrio de poder dentro de la Justicia Federal de Formosa. A diferencia de otros procesos de designación ocurridos en años anteriores, esta vez el candidato respaldado por el oficialismo provincial no logró avanzar, mientras que prosperó una propuesta impulsada desde la Casa Rosada.

La decisión adquiere una dimensión política adicional porque el Tribunal Oral Federal tendrá un papel central en la implementación plena del nuevo sistema acusatorio y en la resolución de causas vinculadas a organizaciones criminales, narcotráfico y delitos económicos.
Por ello, la aprobación del pliego no sólo cubre una vacante largamente esperada, sino que también marca un punto de inflexión en la disputa por los espacios de influencia dentro de la Justicia Federal en Formosa, un ámbito donde el gobierno provincial había logrado sostener durante años una fuerte gravitación en los procesos de designación.

