Una nueva polémica envuelve a la Municipalidad de Clorinda luego de que trascendieran millonarias contrataciones y compras realizadas durante la gestión del intendente Ariel Caniza. La denuncia pública fue expuesta por la concejal justicialista Mariza Canavesio durante una entrevista en VLU FM 88.5, donde cuestionó los montos destinados a obras y adquisiciones municipales.
Entre los puntos más llamativos aparece una contratación realizada en agosto de 2025 a la empresa “CONSTRUIR” por $60.050.000 para la provisión de materiales sintéticos destinados a canchas de fútbol tenis. A eso se suman contrataciones por $9 millones, $16 millones y hasta $23 millones en concepto de alquiler de maquinarias, vehículos y camiones viales por períodos de ocho meses.
Según la documentación analizada por el bloque opositor, todas esas contrataciones fueron adjudicadas al mismo proveedor, que acumuló entre cinco y seis contratos en apenas ocho meses, alcanzando un monto total aproximado de $61.241.396.

Canavesio explicó que las observaciones no surgieron de un pedido de informes formal, sino de la revisión de las carpetas de rendición de cuentas elevadas al Tribunal de Cuentas provincial. “Nosotros hacemos un control político de la gestión porque la ley 1028 nos obliga a ejercer ese control sobre el intendente y la presidencia del Concejo”, sostuvo.
La edil también puso bajo la lupa otra obra que generó controversia: una plazoleta con una cruz y un monolito que, según dijo, habría demandado alrededor de $28 millones. “Si usted ve la envergadura de la obra se va a dar cuenta de que no puede haber insumido esa cantidad de dinero. Es una obra muy modesta”, afirmó.
En ese sentido, aclaró que no cuestiona la realización de los símbolos o monumentos, sino el costo de las obras. “El importe gastado no se compadece con la envergadura de la obra”, insistió.
Además, el bloque del FPV denunció compras de artículos de limpieza y librería por montos que van desde los $4 millones hasta los $47 millones mensuales, nuevamente con proveedores repetidos y sin convocatorias a licitación pública.
La concejal también advirtió sobre supuestas irregularidades en la documentación respaldatoria de las compras y contrataciones. “No se sabe si esos materiales fueron realmente recibidos porque las actas de recepción son escuetas y no indican mayores detalles”, señaló.

La edil remarcó además el contexto social que atraviesa la ciudad y cuestionó las prioridades de la gestión municipal. “Hay muchas necesidades, hay hambre, hay calles rotas, hay tierra en todas partes y un dinero bien administrado llega a satisfacer más necesidades que un dinero mal administrado”, expresó.
En esa línea, sostuvo que “nadie se opone a los símbolos”, pero remarcó que desde el Concejo Deliberante también deben ejercer “un control de oportunidad” sobre los gastos públicos.
Finalmente, Canavesio aseguró que existe una creciente preocupación entre los vecinos por el nivel de gasto registrado en los últimos meses y reiteró que el manejo de fondos públicos debe ser transparente. “Los montos son importantes y aunque fuese un peso hay que cuidarlo porque no es propio”, concluyó.

