La gira realizada por dirigentes de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Confederación de Asociaciones Rurales de Formosa (CHA-FOR) por distintas localidades del interior provincial dejó una fuerte advertencia sobre el estado de la infraestructura vial en Formosa.
Tras recorrer zonas de Pirané, Comandante Fontana y General Belgrano, productores y referentes del sector manifestaron su preocupación por el grave deterioro de rutas estratégicas y caminos rurales.
Según señalaron, los principales puntos críticos se encuentran sobre las rutas nacionales 95 y 86, donde se observan extensos tramos con baches profundos, deformaciones en la calzada y banquinas en malas condiciones, una situación que no solo dificulta la circulación sino que además representa un riesgo permanente para quienes transitan diariamente.
Los productores sostienen que el deterioro de la infraestructura vial impacta de manera directa sobre la actividad económica del norte provincial, elevando los costos logísticos y afectando el traslado de hacienda, granos e insumos. A ello se suma la incertidumbre que genera para transportistas y trabajadores rurales que dependen de estas vías para desarrollar sus actividades.

La preocupación también alcanza a la red de caminos rurales secundarios. De acuerdo con el relevamiento realizado durante la gira, numerosos tramos se vuelven prácticamente intransitables ante cualquier episodio de lluvia, provocando el aislamiento de establecimientos productivos y dificultando el acceso a escuelas, centros de salud y servicios esenciales para las comunidades del interior.
Desde CRA y CHA-FOR remarcaron que la falta de mantenimiento vial no solo perjudica a los sectores productivos, sino que además limita las posibilidades de desarrollo y arraigo en el interior de la provincia.
“La infraestructura no es un gasto, es una inversión para el desarrollo. Sin rutas seguras ni caminos transitables es imposible pensar en producción y arraigo”, expresaron los dirigentes al finalizar la recorrida.
Frente a este panorama, las entidades rurales adelantaron que llevarán el reclamo a los ámbitos correspondientes con el objetivo de impulsar respuestas concretas y obras de mantenimiento que permitan recuperar la conectividad en las zonas productivas.
El sector considera que la situación requiere una intervención urgente para evitar que el deterioro continúe profundizando los problemas de competitividad y afectando la calidad de vida de miles de habitantes del interior formoseño.

