La caída de los recursos nacionales volvió a impactar en las finanzas provinciales durante marzo de 2026. En ese escenario, la administración de Gildo Insfrán registró una disminución real interanual del 5,2% en las transferencias automáticas, ubicándose en línea con la mayoría de las jurisdicciones del país, que también cerraron el mes en terreno negativo. En términos nominales, la provincia recibió $171.502 millones, lo que refleja un incremento en pesos corrientes pero una pérdida frente a la inflación.
El dato adquiere mayor relevancia al observar el desempeño acumulado: en el primer trimestre del año, Formosa percibió $556.050 millones, lo que implica una caída real del 7,0% respecto al mismo período de 2025. Esta dinámica la posiciona entre las provincias con retrocesos más marcados, en un contexto donde el total de envíos automáticos a las jurisdicciones subnacionales cayó 6,4%, configurando el segundo peor inicio de año desde 2018.

A pesar de la retracción, Formosa mantiene uno de los niveles más altos de transferencias per cápita del país: en marzo alcanzó los $273.681 por habitante, muy por encima del promedio nacional ($108.885), lo que evidencia la fuerte dependencia estructural de estos recursos en su esquema fiscal. Este indicador la ubica entre las jurisdicciones más asistidas en términos relativos.
El comportamiento de los envíos está directamente vinculado a la caída de la coparticipación federal, que explicó el 90% de los recursos distribuidos y registró una baja real del 7,4%, arrastrada por la merma en la recaudación de impuestos clave como Ganancias e IVA. Aunque algunos componentes mostraron subas —como los fondos por leyes especiales y la compensación del Consenso Fiscal— no lograron compensar la tendencia general negativa.
Con este panorama, las finanzas de Formosa enfrentan un escenario de mayor restricción, en el que la evolución de los ingresos nacionales seguirá siendo determinante para sostener el gasto público y los programas provinciales en los próximos meses.

