La causa por el femicidio de Xiomara Portillo sumó un nuevo capítulo judicial. El pasado domingo, los abogados Javier Vargas y Eladia Carrión presentaron un habeas corpus ante el Superior Tribunal de Justicia reclamando la libertad inmediata de Joaquín Sebastián Torres, quien permanece alojado en el Centro de Atención Juvenil (CAJÚ) pese a que la misma resolución que liberó a su padrastro Carlos Aguilar ordenó el procesamiento sin prisión preventiva para ambos imputados.
El punto central del escrito es el pedido de apartamiento del juez del Correccional N° 4, Marcelo López Picabea, quien es el magistrado natural de la causa.
Vargas lo explicó con precisión en diálogo con FM VLU 88.5: “El habeas corpus presentado el día domingo cuestiona que se mantenga la restricción de la libertad de Joaquín en base a lo que él mismo había dispuesto. Entonces no puede ser, no corresponde que él entienda”.

El razonamiento de la defensa es estrictamente procesal: si fue el propio López Picabea quien ordenó el procesamiento sin prisión preventiva en su resolución, no resulta procedente que sea ese mismo juez quien evalúe ahora la legalidad de la detención que se deriva de esa misma decisión. Por eso la defensa recurrió directamente al Superior Tribunal de Justicia, solicitando que sea otro magistrado quien tramite el habeas corpus.
Una resolución, dos criterios distintos
Lo que más llama la atención a la defensa es la asimetría en la aplicación de la misma resolución judicial. “La resolución es clara: en su artículo primero establece el procesamiento sin prisión preventiva para los dos. Se entiende que deben salir automáticamente en libertad”, señaló Vargas, quien no ocultó su perplejidad ante la situación.

Aguilar recuperó la libertad, pero Torres continúa detenido sin que la defensa haya podido acceder aún al texto completo del auto de procesamiento con sus fundamentos. “Solo recibimos la parte dispositiva, no los considerandos”, aclaró el letrado, quien indicó que recién en las próximas horas podrán analizar en profundidad los argumentos del magistrado.
La estrategia procesal
Durante la entrevista, Vargas también respondió a cuestionamientos que circularon públicamente, donde algunos sectores atribuían la continuidad de la detención de Torres a una supuesta pasividad de sus abogados. El defensor fue enfático al rechazarlos: “Lo que liberó a Aguilar fueron las medidas que tomamos durante la feria judicial: el pedido de sobreseimiento en diciembre, el pronto despacho a principios de enero, el habeas corpus a mediados de ese mismo mes”. Y agregó: “No me van a dar la libertad de mi defendido si voy y tomo el edificio de tribunales. Hay un código al que debo ajustarme”.
Sin identificar al conductor y el cuerpo que apareció bajo vigilancia
En cuanto al avance de la investigación, Vargas reconoció que uno de los interrogantes que la defensa considera clave sigue sin resolverse: la identidad del conductor de una aplicación de transporte que habría llevado a Xiomara la noche de los hechos. “No tenemos ningún indicio de quién puede ser esa persona, y tampoco tenemos conocimiento de que hayan llegado los informes de GPS o geolocalización“, señaló.
La defensa sostiene además que existen razones concretas que hacen materialmente imposible que sus defendidos hayan trasladado el cuerpo de la víctima hasta el lugar donde fue hallado. “El día 21 ya estaban siendo vigilados de manera discreta por la policía. El día 23, quien encontró el cuerpo pasó por ese mismo lugar y no vio nada, lo que indica que el cuerpo fue puesto allí después, cuando mis defendidos ya estaban bajo vigilancia”, argumentó Vargas. “Ninguno de los dos tiene auto ni sabe manejar. ¿Cómo lo habrían hecho?”, planteó.
Respecto al estado de Joaquín Torres, el abogado indicó que el joven se encuentra bien anímicamente y que la familia no tiene quejas sobre su trato en el CAJÚ, aunque adelantó que en las próximas horas planea visitarlo para verificar cómo está tras las novedades de los últimos días.

