El intendente de Las Lomitas, Pablo Basualdo, confirmó que denunció ante Gendarmería Nacional el presunto seguimiento y espionaje realizado por un comisario inspector de la Policía de Formosa. La presentación también fue firmada por el diputado nacional Atilio Basualdo, debido a que el episodio ocurrió frente a su domicilio.
“Esta persona estuvo atrás nuestro durante todo el día. Cuando llegué a la casa de mi padre encontré el auto estacionado enfrente, tomando fotos, videos y registros”, relató Basualdo durante una entrevista con Algo está pasando, por VLU 88.5.

El jefe comunal aseguró que su hermana de tres años estaba jugando frente a la vivienda mientras el efectivo registraba imágenes. “Eso me generó una mayor indignación y me llevó a confrontarlo. Claramente no sabía qué responder y procedió a escaparse”, afirmó.
Basualdo sostuvo que el policía tendría rango de comisario inspector y que se encontraría instalado desde comienzos de año en Las Lomitas junto con otros efectivos. “Son personas que han enviado para realizar trabajos de hostigamiento y espionaje”, acusó. Estas afirmaciones deberán ser investigadas por la Justicia.
Pese a la denuncia pública y a la presentación formal, hasta el cierre de esta nota el Gobierno de Formosa no emitió una respuesta oficial. El Ministerio de Gobierno, Justicia, Seguridad y Trabajo, conducido por Jorge González, y la Policía provincial mantuvieron silencio frente a las acusaciones.

“No sabemos para qué eran las imágenes, los videos ni con qué intención los estaban registrando. Por eso lo expongo: para que se vea lo que sucede en Las Lomitas y quede claro quiénes serán responsables si después pasa algo”, advirtió Basualdo.
La denuncia no constituye el primer episodio atribuido por la familia al accionar policial. En septiembre de 2024, Atilio Basualdo denunció que agentes provinciales dispararon contra las cubiertas de un camión cisterna utilizado para llevar agua a animales de un campo.
El caso adquirió repercusión nacional tras la intervención de Patricia Bullrich, quien responsabilizó públicamente a la Policía formoseña. La fuerza provincial ofreció entonces su propia versión del procedimiento.
Un mes después, en octubre de 2024, la familia denunció que seis hombres en motocicletas la siguieron desde el ingreso a Paraguay hasta Asunción. La Policía paraguaya demoró a dos de ellos y confirmó que eran integrantes de la Policía de Formosa. Los agentes afirmaron que estaban fuera de servicio y haciendo turismo, mientras las autoridades paraguayas investigaron el recorrido y recolectaron imágenes.
“Los que deberían estar para cuidarnos fueron convertidos en un brazo ejecutor del hostigamiento”, sostuvo Pablo Basualdo. Y comparó el presunto uso político de la fuerza con prácticas autoritarias: “Lo mismo que en algún momento se hizo durante la dictadura militar con el Estado, hoy lo hacen con la Policía en Formosa”.
La presentación realizada ante Gendarmería deberá ser remitida a la Justicia, que tendrá que determinar si corresponde la intervención del fuero provincial o federal y establecer por qué el efectivo se encontraba frente al domicilio registrando imágenes.

