El gas licuado de petróleo en garrafa registró en las últimas horas un significativo aumento en Formosa. El envase de 10 kilogramos, el más utilizado por los hogares de la provincia, trepó de $19.000 a $23.000 en distribuidoras, mientras que el precio a domicilio alcanzó los $28.000. La empresa estatal REFSA, por su parte, decidió mantener por ahora su precio en $19.000, convirtiéndose en la única opción que no ajustó sus valores.
El incremento, que en algunos casos supera el 21%, no sorprendió a los especialistas del sector. El integrante la Cámara de Fraccionadores y Distribuidores de Gas Licuado de la Argentina, Miguel Maldonado, en dialogó programa Algo está pasando de Radio FM VLU 88.5 y explicó que el aumento responde a un rezago acumulado de aproximadamente un año sin actualizaciones, combinado con el impacto de la suba en el precio de los combustibles.
“En el último tiempo subió alrededor de 200 pesos el litro de nafta, y eso se termina reflejando en los precios de distribución“, señaló Maldonado, quien recordó que el costo de llevar el producto desde los puntos de fraccionamiento hasta provincias como Formosa o Chaco es significativamente mayor que en el centro del país.

A pesar del ajuste reciente, Maldonado fue contundente al señalar que los valores actuales aún están por debajo de lo que debería costar el producto. Según su estimación, el precio final de una garrafa de 10 kg debería rondar los $30.000 para alcanzar un valor de referencia acorde a los costos reales del sector, lo que implica que todavía existe una brecha de aproximadamente el 30% respecto de los precios vigentes en distribuidoras.
“Estamos por debajo de los precios internacionales“, advirtió el referente sectorial, anticipando que nuevos ajustes podrían producirse en los próximos meses, aunque aclaró que la situación económica del país hace difícil prever con certeza el ritmo de las actualizaciones.
El contexto formoseño hace que este aumento golpee con particular fuerza. La mayor parte de los hogares de la provincia no cuenta con acceso a la red de gas natural y depende casi exclusivamente del gas envasado para cocinar.
Por el momento, la decisión de REFSA de sostener el precio en $19.000 representa un alivio parcial para quienes tienen acceso a esa red de distribución, aunque no alcanza a cubrir la demanda total de la provincia. Todo indica que el precio de la garrafa continuará siendo un termómetro sensible de la economía doméstica en el norte argentino durante los próximos meses.

