El transporte público argentino atraviesa una de sus peores crisis, con paros recurrentes y conflictos salariales en gran parte del país, Formosa capital exhibe un régistro inédito: más de un año y medio sin medidas de fuerza ni interrupciones del servicio, pese a no recibir subsidios nacionales ni provinciales.
“Más de un año y medio que no hemos tenido ni un paro ni un conflicto, sabiendo de la situación en la que estamos“, afirmó el director de Transporte de la Municipalidad de Formosa, Fabián Olivera, en declaraciones que ponen en evidencia un modelo de gestión diferente al de otras ciudades.
Ciudades como Corriente y Resistencia enfrentaban paros del gremio UTA por atrasos en el pago de salarios. “Los municipios que tienen problemas hoy con el servicio son, en su mayoría, empresas privadas de otros lados: Buenos Aires, Posadas, Misiones. Eran empresas poderosas que tenían subsidios nacionales, ayuda provincial y municipal, y aun así tenían paros dos o tres veces al mes“, comparó el funcionario.

Olivera explicó que el servicio se sostiene exclusivamente con el respaldo de la Municipalidad que encabeza Jorge Jofré y el compromiso del operador Guillermo Santos. “Cuando todo el mundo se borró, la decisión de la Municipalidad permitió sostener el servicio. Sin ningún tipo de subvención nacional o provincial, y con la Municipalidad dando una mano cuando se complica la situación, hemos sostenido y mejorado el transporte urbano”, detalló.
El director fue enfático: “Nosotros solos, sin ningún tipo de ayuda, hemos sostenido y mejorado el servicio de transporte urbano“.
Vandalismo: la única preocupación
Si bien la estabilidad laboral es total, el sistema enfrenta otro problema: el vandalismo. A comienzos de año, dos unidades de la línea F fueron atacadas en el barrio 7 de Mayo. “Veníamos bien, hacía rato que no teníamos ataques. Es el primer daño del año 2026 y esperemos que sea el último“, lamentó Olivera.
El director explicó que la pérdida de dos colectivos impacta especialmente en verano, cuando aumenta la demanda por el calor y los cortes de energía. “Dos colectivos para nosotros es mucho cuando la gente te pide servicio y frecuencia“, reconoció. Las unidades vandalizadas ya están en reparación y se espera que vuelvan a circular en las próximas horas.

