La homilía de Año Nuevo del obispo José Vicente Conejero Gallego en la Catedral de Formosa desató un nuevo capítulo de confrontación entre la Iglesia y el gobierno provincial. El prelado cuestionó duramente la desigualdad salarial en la administración pública y negó la existencia de “justicia social verdadera” en la provincia, lo que provocó una inmediata respuesta del oficialismo.
“Si no se comience por los sueldos, como un diputado o un senador va a ganar 10 palos, como dicen, 8, y un empleado no llega a 300 o 400 mil pesos, no, no alcanzan, esa es una realidad… manos a la obra, habrá que ser realistas”, expresó Monseñor Conejero ante una audiencia que él mismo describió como escasa: apenas 35 o 40 personas en la Catedral, cuando antes el templo se llenaba en festividades como la de Santa María Madre de Dios.
El obispo no escatimó en ejemplos concretos de la crisis que observa desde su posición. “Yo en la puerta del Obispado todos los días tengo siete u ocho varones ahora mismo cuando salía, que están tirados en el suelo, sin trabajo“, denunció, y agregó que “uno escucha a la gente y en los barrios, ya lo saben ustedes, apenas llegan a final de mes, no tienen para apagar el agua, la luz, no alcanza… viven angustiosamente”.
Para Conejero, el término “justicia social” se ha vaciado de contenido en Formosa: “Por más que quieran justificar diciendo que son modelos igualitarios y justicia social, no se lo creen ni ellos, porque uno sale a la calle y ve“. El prelado exigió honestidad intelectual a la dirigencia política: “No nos mandemos la parte de que esto es el paraíso terrenal”.

La reacción oficial no se hizo esperar. El ministro de Gobierno, Jorge González, salió al cruce sin mencionar explícitamente al obispo: “Justicia social no es un eslogan: es estar presentes cuando alguien necesita una mano. Es mirar al otro a los ojos y reconocerlo como hermano, porque en Formosa creemos en eso: en cuidarnos entre todos”. González agregó en tono irónico y la nacionalidad española del clérigo: “A pesar de tener un pastor que no huele a oveja… Pero se entiende, no es formoseño“.
La diputada nacional María Graciela Parola calificó de “erróneos” los conceptos vertidos por el obispo y apuntó directamente a su gestión pastoral. “El Obispo Conejero niega la existencia de la justicia social en Formosa, solo demuestra lo que hace rato venimos viendo, que es su total falta de cercanía con el pueblo“, expresó la legisladora.
Parola recurrió a las palabras del Papa Francisco sobre el “olor a oveja” que deben tener los sacerdotes para cuestionar la gestión de Conejero, quien lleva casi 28 años al frente del Obispado. “Esto solo habla a las claras de un pastor cada vez más alejado de su rebaño”, afirmó, y relacionó esta distancia con la baja asistencia a las celebraciones que el propio obispo había mencionado: “Por algo una ve con tristeza cada vez más templos y celebraciones vacías”.

Parola acusó a Conejero de “hacer política desde el ambón” y simpatizar con “las ideas de la libertad”, en lugar de realizar “trabajo social y espiritual en la calle”. La legisladora señaló que el obispo “vive totalmente alejado de la realidad del pueblo, desconociendo o haciendo que desconoce, todo el desarrollo integral que ha tenido Formosa”.
La diputada también recordó que el propio Conejero “se ha visto beneficiado por las políticas del Modelo Formoseño” y valoró que el pueblo formoseño mantiene la fe “no justamente por las acciones que realiza el Obispo, sino por las acciones políticas del Peronismo”.

