La Convención Constituyente vivió ayer una jornada inédita cuando Beatriz Chaparro, quien había asumido en reemplazo de Gabriela Neme, renunció apenas 28 minutos después de prestar juramento. La decisión se produjo tras el rechazo de sus pares a tratar sobre tablas un proyecto de ley relacionado con la carrera sanitaria.
“Porque llevé un proyecto de ley que he presentado para que se trate sobre tablas y como que no les importó ni les interesó a nadie“, explicó Chaparro en diálogo con Algo está pasando. “Cuando la presidenta pidió votar, nadie. Nadie apoyó lo que presenté, que se trate sobre tablas y nadie dijo nada. Entonces, si no les interesa la salud, yo estoy de más“, agregó con evidente malestar.
El proyecto que motivó la renuncia de Chaparro tenía como objetivo central la puesta en vigencia de la ley de carrera sanitaria. “Nosotros pretendemos que se ponga en vigencia la ley de carrera, como corresponde. Que los trabajadores cobren y tengan estabilidad laboral”, detalló la ahora ex convencional.

La propuesta surge en un contexto complejo para el sector salud provincial, donde según Chaparro, “hace poco echaron 101 personal de salud“. La situación laboral de los trabajadores sanitarios se caracteriza por la inestabilidad: “Trabajan años siendo jornalizados y profesionales que se van porque no cobran lo que corresponde“.
Chaparro contrastó la situación actual con las condiciones laborales del pasado: “Nosotros cuando empezamos a trabajar anteriormente éramos del central y de ahí no nos podíamos mover y no podíamos salir ni a la vereda para que nos cubra el seguro. Y resulta que ellos entran a trabajar y los pueden mandar a los chiriblanos sin importarles tu familia, nada, y nadie tiene derecho a replicar“.
La ex convencional señaló que muchos trabajadores de la salud aceptan estas condiciones precarias por necesidad económica: “La gente tiene necesidad económica, tienen hambre, quieren trabajar, quieren cobrar su sueldo y se van a pesar de todo”.
Para Chaparro, quien describió su paso por la Convención como “una experiencia nueva”, la falta de interés mostrada por sus colegas fue determinante. “Me di cuenta en este ratito que estuve” que las denuncias previas sobre el funcionamiento del cuerpo tenían fundamento.
“Yo no me voy a sentar en una banca para demostrar que soy una diputada, quedarme en la banca y levantar la mano a todo lo que dicen ellos“, justificó su decisión. “Yo me quiero interiorizar, quiero saber qué pasa, cómo qué sucede, pero no”, concluyó.
La renuncia de Chaparro aún no había sido formalmente aceptada por la Convención Constituyente. “Todavía no me aceptaron la renuncia”, confirmó la interesada.
El episodio se suma a la serie de renuncias que ha experimentado el cuerpo constituyente, incluyendo el caso de un grupo de seis convencionales que abandonaron sus bancas en episodios anteriores, y la expulsión del senador Francisco Paoltroni.