El rector de la Universidad Nacional de Formosa (UNaF), Augusto Parmetler, aseguró que los tres decanos desplazados por decisión del Consejo Superior ya no tienen autoridad para ejercer sus funciones y explicó que la nulidad de las elecciones de diciembre de 2024 implica que sus designaciones quedan sin efecto desde su origen.
En declaraciones a Algo está pasando, por VLU FM 88.5, el rector fue contundente al explicar las consecuencias de la resolución que involucra a Rafael Olmedo, de Humanidades; María Rosa Sanabria, de Recursos Naturales; y Carlos Aníbal Martínez, de Administración, Economía y Negocios.
“Anular es como que nunca fueron decanos. No son ya decanos y nunca fueron”, afirmó Parmetler, al diferenciar la decisión de una suspensión o una destitución por alguna conducta posterior a las elecciones.

Firma sin validez
El rector advirtió que los exdecanos no podrán continuar ejerciendo sus funciones una vez formalizada y notificada la resolución del Consejo Superior.
“No van a poder porque ninguna firma va a tener validez alguna, ni en lo legal”, sostuvo. Incluso señaló que las autoridades administrativas designadas en esas gestiones también podrían perder la validez de sus firmas.
Consultado sobre la posibilidad de que alguno de los tres intente permanecer en el cargo, Parmetler sostuvo que una resistencia podría derivar en “algún tipo de manifestación política” o situaciones de tensión dentro de la institución.
En ese sentido, advirtió que un eventual intento de desconocer la resolución podría constituir “un proceso de intento de destrucción institucional”, aunque aseguró que la universidad se encontraba funcionando con normalidad.
Elecciones anuladas
Parmetler explicó que la decisión se produjo después de una investigación administrativa que comenzó en abril y que estuvo a cargo de una comisión especial del Consejo Superior.
Según detalló, los tres exdecanos no habrían cumplido con los requisitos académicos exigidos para acceder a los cargos, particularmente la condición de profesores ordinarios por concurso.
“Para ser decano, vicedecano, rector o vicerrector, la Ley de Educación Superior dice que tiene que ser profesor por concurso”, señaló.
El rector sostuvo que los involucrados tuvieron la posibilidad de presentar documentación y ejercer su defensa durante el procedimiento. También indicó que la investigación contó con un dictamen jurídico y antecedentes judiciales que, según su interpretación, respaldan la decisión adoptada.
“Esto no es una suspensión de decano, ni es que lo estamos sacando por una inconducta que realizó después de haber sido electo. Es como que nunca fueron electos”, insistió.

Elecciones inmediatas
Respecto de la conducción de las tres facultades, Parmetler explicó que los vicedecanos podrán quedar al frente de las unidades académicas, de acuerdo con las disposiciones del estatuto universitario y las decisiones que adopte el Consejo Superior.
Sin embargo, aclaró que no existe un plazo establecido para convocar a nuevas elecciones.
“Primero hay que dejar organizada cada una de las unidades académicas y posteriormente, en todo caso, hacer la convocatoria a nuevas elecciones”, manifestó.
También rechazó que la nulidad alcance automáticamente a los vicedecanos, al señalar que la investigación y las denuncias estuvieron dirigidas específicamente contra los tres decanos.

Disputa judicial
El rector reconoció que los exdecanos podrían recurrir a la Justicia para cuestionar la resolución, aunque defendió la legalidad del procedimiento.
“Estamos completamente a derecho de poder dar la nulidad de esas resoluciones”, afirmó, y explicó que la decisión fue respaldada por una investigación de la comisión especial y el análisis de distintos profesionales jurídicos.
Finalmente, Parmetler sostuvo que la reorganización de las facultades no debería afectar el desarrollo de las actividades académicas.
“Esto no tiene que afectar de ninguna manera a ningún alumno, no tiene que afectar a ningún egresado ni a ningún procedimiento administrativo bien realizado”, concluyó.

