Las transferencias automáticas de recursos nacionales hacia las provincias finalizaron el primer semestre de 2026 con una caída real del 2,8% interanual, acumulando envíos por $36,9 billones. A pesar de ese retroceso generalizado, la distribución por habitante volvió a mostrar marcadas diferencias entre las jurisdicciones, con Formosa consolidándose entre las más beneficiadas en términos per cápita.
De acuerdo con el informe elaborado por Politikon Chaco, Formosa recibió durante los primeros seis meses del año $1.260.201 millones, lo que representa un equivalente de $2.011.016 por habitante. Esa cifra posiciona a la provincia en el tercer lugar del país en distribución per cápita, únicamente por detrás de Tierra del Fuego, con $2.344.105 por habitante, y Catamarca, con $2.170.031.
En el otro extremo aparecen las jurisdicciones más pobladas. Buenos Aires recibió el menor monto por habitante, con $485.716, seguida por CABA ($255.527) y Mendoza ($704.508), lo que evidencia el fuerte impacto que tienen los coeficientes de distribución establecidos por el régimen de coparticipación federal.

No obstante, el buen posicionamiento de Formosa en el reparto per cápita no evitó que la provincia también sufriera el ajuste registrado en los recursos nacionales. En términos reales, las transferencias automáticas hacia la provincia disminuyeron 3,2% respecto del primer semestre de 2025, una caída levemente superior al promedio nacional (-2,8%). La pérdida estimada asciende a $43.309 millones, medida a precios constantes de junio de 2026.
El informe atribuye la baja semestral principalmente a la caída de la Coparticipación Federal de Impuestos, que retrocedió 4,3% en términos reales, producto del menor rendimiento del Impuesto a las Ganancias. Ese comportamiento fue compensado parcialmente por el crecimiento de los recursos provenientes de Leyes Especiales (+11,3%) y de la Compensación del Consenso Fiscal (+12,4%), aunque no alcanzó para revertir el saldo negativo.
En el conjunto del país, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires dejaron de percibir el equivalente a $1,11 billones respecto del mismo período de 2025, reflejando una nueva contracción de los recursos automáticos que constituyen una de las principales fuentes de financiamiento de los gobiernos provinciales.

