La llegada de un cargamento de 6.000 toneladas de mineral de hierro proveniente de Brasil, destinado a las pruebas de funcionamiento de Fermosa Biosiderúrgica, dejó además una definición política de peso. Durante una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5, el presidente del directorio de REFSA, Fernando De Vido, explicó por primera vez públicamente los motivos por los cuales la empresa estatal participa como accionista del proyecto siderúrgico.
“Es importante el rol participativo en un porcentaje para ser parte de un proyecto y que ese proyecto realmente dinamice. Eso es lo sustancial y lo importante”, sostuvo al ser consultado sobre la participación de REFSA en la compañía, que fue publicado por Algo está pasando en primicia.
Según consta en actas societarias, el 29 de mayo de ese año se aprobó un aumento de capital de $3.267.972.487 a $4.357.296.650. Fue en ese momento cuando REFSA ingresó como accionista, adquiriendo 1.089.324.163 acciones que representan exactamente el 25% del capital social. La sociedad brasileña MDX Empreendimentos e Participações Ltda. quedó con el 74,98%, mientras que Fernando Fontana retuvo un testimonial 0,02%.

El funcionario defendió la decisión de involucrar al Estado provincial en el emprendimiento y vinculó esa presencia con la estrategia de desarrollo impulsada por el Gobierno de Formosa. “Las decisiones han permitido la radicación y todo este flujo porque también está un Estado que garantiza inversiones”, afirmó.
Para De Vido, la futura producción de arrabio tendrá un impacto mucho más amplio que la propia actividad industrial. “Es una industria base que va a dinamizar absolutamente toda la economía de nuestra provincia”, aseguró, al destacar el efecto que tendrá sobre la actividad forestal, el transporte, la logística y los servicios vinculados a la producción.
En ese sentido, remarcó que la planta demandará importantes volúmenes de insumos producidos localmente. “Se van a necesitar 27.000 toneladas de leña mensuales y 9.000 toneladas de carbón”, precisó, al señalar que el proyecto abrirá oportunidades para pequeñas y medianas empresas del interior provincial.

De Vido también defendió el modelo de participación estatal en emprendimientos productivos y reivindicó el rol del Gobierno en la generación de condiciones para las inversiones. “Acá se garantizan las inversiones con leyes, con participación y con un Estado presente”, expresó.
A continuación, agregó una definición que resume la visión oficial sobre el proyecto: “El Estado está justamente apuntalando el desarrollo de la actividad privada y la generación de puestos de trabajo”.

El presidente de REFSA destacó además el potencial industrial de la planta y recordó que actualmente el país depende completamente de las importaciones de arrabio. “Hoy en la Argentina no hay ningún alto horno productor de arrabio. Se importa el 100% de lo que se consume”, afirmó.
Respecto de la llegada del mineral de hierro, explicó que se trata de una etapa previa al inicio de las operaciones. “Esto es un ingreso de prueba de 6.000 toneladas de mineral de hierro, que es el insumo principal para elaborar arrabio”, señaló.

También indicó que el funcionamiento pleno de la planta requerirá una logística permanente. “Una vez que el alto horno se pone en marcha tiene que funcionar todos los días. Por eso hay que tener garantizados todos los insumos”, sostuvo.
Según detalló, cuando la producción alcance su ritmo normal deberán ingresar a Formosa entre 20.000 y 22.000 toneladas mensuales de mineral de hierro provenientes de Brasil. “Tienen que llegar todos los meses entre 20.000 y 22.000 toneladas”, remarcó.

Finalmente, De Vido vinculó el avance de Fermosa Biosiderúrgica con la recuperación operativa del puerto local y el movimiento económico asociado a la actividad industrial. “Todo el sector privado, empresas de transporte, logística y servicios van a participar de este proceso”, afirmó.
Las declaraciones constituyen la primera explicación pública del titular de REFSA sobre la participación accionaria de la empresa estatal en Fermosa Biosiderúrgica, un proyecto que el Gobierno provincial presenta como una de sus principales apuestas industriales para los próximos años.

