A más de 15 años de la sanción de la Ley de Tierras Rurales, el debate sobre la propiedad extranjera volvió a instalarse con fuerza en el sector agropecuario luego de que el Gobierno nacional enviara al Congreso un proyecto para flexibilizar el régimen vigente.
En ese marco, el presidente de Bullrich Campos, Roberto Frenkel Santillán, lanzó críticas contra la normativa y aseguró que provincias como Formosa quedaron “autocondenadas” al aislamiento económico por las restricciones impuestas.
La discusión se reactivó tras la presentación del proyecto denominado “Inviolabilidad de la propiedad privada”, impulsado por la administración de Javier Milei, que propone eliminar buena parte de los límites actuales para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros.
En declaraciones publicadas por el diario La Nación, Frenkel Santillán sostuvo que la Ley 26.737 nació “para resolver un problema inexistente” y remarcó que el temor sobre una supuesta extranjerización masiva de tierras nunca tuvo sustento real.
“El resultado fue que apenas poco más del 6% de la tierra estaba en manos de extranjeros”, afirmó el empresario inmobiliario, al recordar el relevamiento oficial realizado tras la promulgación de la norma. Según señaló, eso demostraba que “el 94%” permanecía en poder de argentinos.
Uno de los puntos más polémicos de su análisis estuvo centrado en el impacto de la ley sobre provincias alejadas de los principales polos productivos del país. Allí mencionó especialmente a Formosa.

“Formosa determinó que 1000 hectáreas de tierra en esa provincia equivalgan a 1000 hectáreas de zona núcleo de Buenos Aires”, cuestionó. Para Frenkel Santillán, esa decisión terminó bloqueando la llegada de capitales extranjeros a la provincia.
“Formosa se autocondenó a no tener inversiones extranjeras y continuar con su aislamiento cultural, social y económico”, lanzó.
El empresario sostuvo que las restricciones desalientan proyectos de gran escala y terminan afectando el desarrollo regional. “Cualquier inversión en tierras trae casi seguro más mano de obra, más inversión y más actividad zonal”, aseguró.
En esa línea, defendió el rol del capital extranjero en zonas con menor desarrollo productivo. “Invierte donde no hay desarrollo, donde el argentino no va o no puede ir”, indicó.
Frenkel Santillán comparó además la situación argentina con países vecinos como Uruguay, Paraguay y Bolivia, donde —según dijo— las inversiones extranjeras permitieron ampliar fronteras productivas y dinamizar economías regionales.
“Nosotros nos quedamos con lo nuestro produciendo solo donde ya estamos”, lamentó.
El debate también incluye el DNU 70/2023 impulsado por el Gobierno nacional, que intentó avanzar sobre la derogación de varios aspectos de la ley, aunque esa medida quedó frenada por una cautelar judicial dictada por el juez Ernesto Kreplat.
La iniciativa oficial propone eliminar los límites generales de hectáreas para extranjeros y concentrar los controles únicamente en operaciones vinculadas a Estados extranjeros. Además, incorpora modificaciones en la Ley de Manejo del Fuego, flexibilizando restricciones sobre el uso de tierras afectadas por incendios, aunque manteniendo protecciones para áreas alcanzadas por la Ley de Bosques Nativos.

