La ola de amenazas de tiroteos masivos en establecimientos educativos que sacude al país llegó con fuerza a Formosa. La fiscal penal N°4, Natalia Tafetani, reveló en VLU 88.5 que en apenas dos días de turno intervino en 16 casos, a los que se suman los tramitados por la fiscalía anterior. Entre los menores identificados hasta el momento hay chicos de 12 y 13 años, la mayoría cursando el primer año del secundario.
“Las primeras pintadas fueron de chicos de 12 y 13 años, y ayer tuvimos casos en la franja de primero a tercero de secundaria, chicos que no tienen más de 14 años”, precisó Taffetani en diálogo con medios locales.
Las amenazas aparecen en los baños de los colegios. La situación llevó a que varios establecimientos suspendieran clases la semana pasada y generó un estado de alarma generalizado entre alumnos, docentes y familias.
El nuevo reto
Lo que comenzó como pintadas escaló peligrosamente. Tafetani alertó sobre un nuevo desafío viral detectado por personal policial: “Consiste en llevar una semana un arma de juguete a la institución y la última semana intentar introducir un arma real“. La advertencia llega a pocas semanas del tiroteo en una escuela de Santa Fe, que conmocionó al país.

“Hay que frenarlo antes de que pase algo peor. Sin pretender asustar, el reto que se detectó es este, así que por favor, a los padres: que estén atentos, que controlen, que revisen”, advirtió la funcionaria.
Desde el punto de vista legal, la fiscal explicó que los menores de 16 años no pueden ser sometidos a condena penal, aunque sí a proceso. A partir de esa edad, en cambio, pueden enfrentar consecuencias más severas, incluyendo el alojamiento preventivo en una institución.
En cuanto a los padres, Tafetani aclaró que la responsabilidad penal es personal e intransferible, pero advirtió que podrían derivarse consecuencias civiles según avancen las investigaciones.
También se detectaron grupos en redes sociales donde se enseña a los menores a camuflar armas, transportarlas y utilizarlas. “Estamos en análisis de unos grupos bastante extraños donde exclusivamente les enseñan a hacer todo este tipo de cosas”, señaló.
El llamado a los padres
La fiscal fue contundente en su mensaje a las familias: revisar las mochilas antes de ir al colegio, activar los controles parentales en los dispositivos y hablar con los hijos sobre las consecuencias legales de sus actos. “No es generar pánico, sino generar conciencia. No preocuparnos sino ocuparnos“, sintetizó Tafetani.
Formosa cuenta con una normativa vigente sobre el uso de celulares en escuelas, y el Ministerio de Educación ya implementó un protocolo de seguridad que los colegios están aplicando. Pero para la fiscal, el primer eslabón de la cadena sigue siendo el hogar: “Los padres somos los primeros responsables“.

